martes, 5 de abril de 2011

2

como los créditos de una película

vemos un fondo negro

letras en pleno movimiento

que no logramos distinguir.

al final solo nos queda la música de fondo

nos olvidamos del argumento

no recordamos si fue un sueño o no

lo vivido.


pero lo que escribimos alguna vez sí fue cierto:

iluminó calles y enamoró a chicas desconocidas

sirvió para llenar copas

y copar hojas con llanuras.


hoy, las palabras nos visitan

como quien visita a un pariente enfermo,

mira el reloj a cada segundo, proxémica del adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario